Este es un ejemplo de cómo la pequeña industria artesana, familiar y alimentaria se suma a la oferta del verano en el medio rural. El mercadillo de productos, con los artesanos y productores al frente, proporciona al visitante el contacto directo con quien produce y el coste siempre es menor. La iniciativa de esta feria, apoyada por el Ayuntamiento, surge de una artesana alimentaria de Herguijuela, Juana Cerezo, con su oferta de más de diez variedades de mermeladas y membrillos que ella misma transforma a partir de los frutales de su propiedad y del entorno. La artesanía local, en este caso, está fielmente representada y se complementa con la participación de otros artesanos alimentarios procedentes de distintos puntos de la geografía salmantina y castellana y leonesa.
Si la muestra de artesanía alimentaria es el plato fuerte, el conjunto de actividades previstas (actuación de grupos de folclore, juegos populares en los que participan lugareños y visitantes) proporcionan una estancia divertida para muchos turistas que se encuentran en los alrededores y para quienes deciden desplazarse hasta allí con este motivo.
Herguijuela de la Sierra, como tantos otros pueblos de medio rural, no defrauda a quien se adentra en el entorno de Las Batuecas, su arquitectura tradicional, su trazado urbano, su iglesia con signos jacobeos y las numerosas rutas de senderismo que parten del término municipal. Todos estos atractivos, sumados al motivo de la convocatoria (la degustación y la venta de productos alimentarios artesanos), se convierten en una buena pista para un fin de semana de este caluroso verano.
JAVIER PÉREZ ANDRÉS